Mi Actividad y Familia de 8…

¿Qué haces con tus 86.400 de saldo diario?

Un sencillo ejercicio

Imagina que tienes un banco que te mete en tu cuenta cada mañana 86.400 euros/Dolares

Pero… no te permite ahorrar nada para el día siguiente, porque al final del día, te quita todo lo que no te has llegado a gastar y lo pierdes para siempre.

¿Qué harías?
Imagino que intentar sacar y aprovechar hasta el último céntimo cada día, ¿no?
Pues buenas noticias!!, porque tienes ese banco con esa cuenta y su nombre es: Tiempo.

El banco Tiempo

Todas las mañanas, el banco Tiempo te regala 86.400 segundos. Y cada noche se elimina el tiempo que has perdido y dejado de invertir en un buen propósito, porque ya no lo vas a poder recuperar . Desgraciadamente no permite acumulaciones, ni tampoco permite deudas ni descubiertos.
Cada día se te abre una nueva cuenta, cada noche se te eliminan los registros del día. Si no has podido utilizarlos la pérdida es tuya.
No hay utilización, en el «mañana».
Solo te permite trabajar con la cantidad del «hoy», para acercarte a tus objetivos de salud, felicidad, éxito o desarrollo personal que tengas. Y lo que no aproveches lo pierdes para siempre. 
Y te pregunto: ¿tienes algún objetivo vital marcado para utilizar tu tiempo con valor e ir añadiendo valor a tu tiempo conforme pasa?

La importancia de aprovechar el tiempo

Cuando hablo con la gente, me parece muy curioso porque da la impresión de que, la mayoría tiene perfectamente claro lo que NO quiere. De hecho se podría pasar horas e incluso días hablando de ello.
Pero encuentran serias dificultades para definir lo que SI quieren. Y además, no suelen tener ningún plan específico para alcanzarlo.
Si no tienes un plan definido para utilizar tu tiempo con valor, probablemente tampoco llegues a ninguna otra parte con él, que no sea donde la inercia te lleve.
Y últimamente hay que tener cuidado con la inercia, porque muchas cosas están cambiando en este mundo. Por eso, hoy más que nunca, es más importante que intentes crear valor con el tiempo que recibes cada día.
Porque también hay más oportunidades que nunca al alcance del que quiera.
¿Ganas o pierdes el tiempo? porque una cosa es segura: el tiempo pasa.
Dime cómo utilizas tu tiempo «libre» y te diré dónde vas a estar dentro de diez años. Porque, no se te devuelve el valor por el tiempo que tienes, si no según el uso que haces de él.
Recuerda que sólo el tiempo utilizado tiene valor.
¿Porque no intentar optimizar a partir de ahora los 86.400 segundos diarios que te deposita tu banco aprovechando cada día como si fuera el último?
Si te interesa el tema, puedes leer esta otra entrada del blog en la que profundizo sobre este asunto: El increíble aumento de calidad de vida que me reportó mi Plan B
Un abrazo fuerte.
Cris Contango

Si puedes, haz que quieran: erosión = 0 efectividad = 10

Nadie quiere que le vendan y todo el mundo quiere comprar. Yo no quiero que me vendan pero si que quiero comprar. Probablemente tú también, ¿no?

Pues ¿porque no aplicar el mismo concepto a la hora de intentar conseguir las cosas?
Me dió mucho que pensar esta anécdota con  mi hija pequeña de 4 años.
Resulta que a Martita, como no, se le fundieron los zapatos de colegio y rebuscando por los armarios aparecieron unos flamantes mocasines de colegio nuevos sin usar, con la pequeña pega que eran una tallita y media de nada mas grandes que su pie.
A mí me pillo el tema un pelín cansada con unos tropecientos pares recién comprados y lo vi claro…. “¡vengaaaaa yaaa!….¡que en esta casa no ganamos para zapatos! … qué más dará un poco mas grandes…”
Y Martita por su parte también lo vio cristalino. Vamos, de ninguna manera,  que se le salían… que los quería de hebilla como los de su hermana… y entre nosotras, la verdad es que un poco si se le salían, si.
Pero yo me empeñe y al día siguiente le planté los zapatos para ir al cole.. y buuufffff… montó una… llorando, gritando por toda la calle ,tirándose al suelo……. duríiiiiisimo el viajecito .
Yo llevo a los 4 pequeños al cole y hay días que llegas a la oficina después de dejarles a cada uno en su clase  como si vinieras del Everest y aquel día fue como si volviera de la guerra. De poco me da algo.
Resultado neto absolutamente negativo: efectividad=0, erosión=1 millón.
Y le empecé a dar vueltas porque realmente no quería tener que comprar otro par de zapatos teniendo unos que podían utilizarse… Así que pensé que la única manera de aprovechar los mocasines seria consiguiendo que Martita de alguna forma…
¡Quisiera ponerse esos zapatos!… y yo que hay veces que cuando pienso doy miedo, … se me encendió una luz con una posible estrategia y al día siguiente nos fuimos solas las dos a comprar unas preciosas plantillas que ella eligió.
Luego en casa le puse los pies encima y ella se dibujó la silueta y con unas tijeras se las recortó para cada pié ella sola y las puso en cada zapato. Todo ella. Y claro ya no se le salieron más.
Emocionada, de poco duerme con los zapatos puestos y al día siguiente orgullosísima y contentísima al colegio de mil amores, incluso me dio un montón de abrazos y se los enseñó a su profesora y todo.
Pensé, andaaa,  que chollo estoooo. Neto de la operación: erosión= 0, efectividad= 1 billón
Hice otra prueba.
Le encanta la plastilina, y cuando acabó me dejó la mesa hecha un cuadro y, en vez de ir corriendo a luchar que la recogiera como siempre, me paré un momento a pensar cómo aplicar el nuevo concepto.

“Martita, que bonita la plastilina que te he dejado trabajar como una mayor por lo bien que haces todo, claro, y como los mayores siempre recogen las cosas cuando acaban, ¿puedo ir a revisar la mesa para ver si ya la has dejado perfecta como la niña mayor que eres?”

Siendo la pequeña de seis la palabra mayor es música celestial en sus oídos y era parte de la estrategia repetírsela unas cuantas veces.

Y tachan.. magia ¡de nuevo!.. “no, espera mamá, un momentito que todavía no”, «ah, bueno, … ¿me avisas tu?»  y  la mayor parte de la plastilina desapareció .
Pero buenooo, erosión 0, efectividad 10. Otra vez
Así que, me pareció conceptualmente una más efectiva metodología de persuasión a aplicar en todos los ámbitos… ¿Por qué no pararse un segundo a pensar como plantear las cosas de forma que lo quieran hacer?
Por ejemplo en el ámbito laboral ¿y si te comunicas con el cliente con argumentaciones enfocadas a que te quiera comprar y no a intentar venderle?
Completamente distinta conversación a mantener, donde el héroe de la película es el cliente que te va a querer comprar en vez de  el producto que tu quieres venderle

¿Porqué no pararse un momento a pensar cómo hacer que quieran?

Solo se puede ganar, total, decirlo hay que decirlo igual.

Un abrazo fuerte,

Cris Contango